La Universidad del Aconcagua celebró sus 61 años y presentó Huellas en el horizonte
Con un acto que reunió a autoridades y al personal de gestión, la Universidad conmemoró su aniversario. El momento central fue la presentación del libro que recorre sus primeras seis décadas, impulsado por uno de sus miembros fundadores, Oscar “Cacho” Cerutti.
El 30 de octubre, la familia de la Universidad del Aconcagua se reunió para celebrar 61 años de vida institucional. El acto comenzó con el izamiento de la Bandera Nacional a cargo del Rector, Dr. Rolando Galli Rey, junto a Cacho Cerutti, Patricia Miranda y Juan Collantes, al son de la canción patriótica “Aurora”. Luego, todos entonaron el Himno Nacional Argentino.
“Una universidad no son edificios: es una persona viva”
El Rector cerró la primera parte del acto con un mensaje para todo el equipo. “Hoy no es un acto protocolar, hoy es un encuentro entre nosotros, que hacemos posible que esta universidad funcione todos los días”, expresó.
Destacó que la institución atravesó “crisis, cambios tecnológicos, pandemias, nuevas leyes, nuevas culturas” y sigue creciendo gracias a su gente.
“Son obra de cada uno de ustedes que atiende un alumno, carga una nota, mantiene un aula, contesta un mail, un WhatsApp o un teléfono a cualquier hora del día.”
También le dedicó un reconocimiento a Cacho, fundador presente en el aniversario: “Él soñó, junto a otros visionarios, esta universidad, cuando casi nada de lo que vemos existía”. Por último, definió este año como “el primer paso de la séptima década” y reafirmó el compromiso con el Plan Estratégico Institucional, “para que sigamos siendo una universidad exigente, humana y cercana”.
El Coro de la Universidad puso la nota musical
Ya en el Salón Auditorio, el Coro de la Universidad del Aconcagua interpretó obras de su repertorio, como antesala del Concierto 61° Aniversario del 30 de octubre a las 21:30 en el Teatro Mendoza.
Las palabras de Cacho
Cacho Cerutti, miembro fundador y Secretario General de la Universidad, recordó que la Universidad del Aconcagua nació en 1965, en “una década muy difícil”. “Dicen que las cosas grandes se crean en las épocas difíciles”, señaló, y agradeció a los presentes: “Ustedes son los responsables del éxito que tiene nuestra universidad”.
También miró hacia adelante. Advirtió que el futuro “tampoco será fácil” en un escenario de globalización y transformación cultural, y subrayó que el Plan Estratégico Institucional marcará “la nueva ruta que guiará el crecimiento, los objetivos y las acciones de nuestra Casa de Altos Estudios”.
En su mensaje recordó a los ex rectores de la Universidad, con una mención especial al Dr. Osvaldo Caballero, y homenajeó a los miembros fundadores. Reconoció además la trayectoria del Rector, que lleva 57 años en la Universidad y conduce el Rectorado desde enero de 2025. Agradeció especialmente a Marité Gibbs, quien con insistencia y perseverancia lo convenció de hacer el libro.
Como gesto personal, Cacho entregó el primer ejemplar al Rector y otro a su familia, a quienes agradeció el acompañamiento “desde aquel lejano 1965”.
Huellas en el horizonte: la memoria como mandato
El libro Huellas en el horizonte. Una historia viva de la Universidad del Aconcagua continúa la obra publicada por el 50° aniversario y reconstruye, con rigor documental, los primeros 60 años de la institución.
La presentación estuvo a cargo del Dr. Hernando “Nando” Linari. Abrió con una fábula del noroeste argentino: la de un anciano que planta un algarrobo sabiendo que no llegará a descansar bajo su sombra, porque otros sembraron antes para él. “Ese es el fruto sabroso del algarrobo que plantaron los pioneros”, dijo en referencia a los miles de graduados de la casa.
Nando invitó a mirar la historia con “prudencia y valentía”: prudencia para custodiar la memoria y valentía para responder a las preguntas del presente. “La tradición viva no es la adoración de las cenizas, sino la custodia y la transmisión de ese fuego”, sostuvo.
“Las huellas nos preceden, pero el horizonte nos espera.”
Un libro hecho entre muchos
Florencia Rodríguez Vázquez, investigadora del CONICET, coordinó el equipo de investigación y redacción que integraron Cecilia Raffa, María Celeste Aroca y María Laura Copia, con la colaboración del equipo de INCIHUSA-CONICET. Florencia contó que condensar 60 años en poco más de 100 páginas fue “un gran desafío”, y que el valor del libro está en las entrevistas a quienes le dan forma a la Universidad todos los días.
También destacó el archivo institucional, que conserva actas desde el Acta N.° 1 gracias al cuidado de Cacho, y agradeció a todo el personal que acompañó el trabajo. “En un momento en que el conocimiento científico y académico está muy cuestionado, acá vemos que sí hace falta estudiar”, afirmó.
El acto terminó con un brindis en el Patio de Ceremonias, frente al edificio Juan Pablo II, para celebrar juntos los 61 años de la Universidad del Aconcagua.




